Debido a que varios fueron los que luego de ver la tapa o quizás también leer muy por encima la contratapa de Toc Toc, creyeron que se trataba de un libro para niños, les voy a dejar esta entrada como modo de aclaración.
Toc Toc no es un cuento, ni un libro de poesías ni una historia infantil.
Clara Castillo es su protagonista y sí es una princesa que se escapó de un cuento de hadas, pero la temática abordada, el vocabulario empleado y la revelación de la posible inexistencia de Papá Noel, hacen que nosotros, los grandes, no les dejemos leer este libro hasta que crezcan un poquito más.
En todo caso, a quienes tienen hijos, sobrinos, alumnos o demás niños cercanos, les recomiendo apelar al sentido común y la responsabilidad de cada uno luego de leerlo, para decidir a partir de qué edad permiten que ese niño lea mi libro.
Yo no lo voy a etiquetar como que es apto para mayores de equis años, porque no me gusta transitar la vida siguiendo manuales o libros gordos con reglas.
En todo caso es un libro para aquellos que aman y protegen a los niños, que están dispuestos a aprender de ellos, que extrañan la niñez, que tienen hijos, que todavía tienen un niño dentro, que desean ver la vida como la ve los ojos de un niño, que tienen el corazón puro y la sed de aprender como cualquier chico. (Aclaro que no es necesario cumplir con todos los ítems).
Y no es que mi libro les vaya a enseñar todo eso, ni es que se trate de un maestro perfecto. Ya saben, no me gustan los manuales. Mi libro no es un manual ni es una teoría científica, y no revela la verdad absoluta.
Es MI punto de vista sobre los temas que trato. La idea de que te guste mi libro no está (o no debería estar) sujeta a que seas mi fotocopia mental. Podés opinar distinto a mí y aún así gustar del libro. Bueno, esa fue la idea, aunque sospecho no será tan fácil.
Sí me gustaría que aprendieras algo con él. Pero no me llevo los laureles porque yo no voy a enseñarte nada. ¿Quién soy yo para enseñarte algo a vos, después de todo?
No soy nadie, y ese es el quid de la cuestión. Todavía no soy nadie. Y aunque algún día sea alguien tampoco tendré derechos sobre tu persona. Porque vos sos el único con derecho y obligación de enseñarte y aprender de vos mismo.
¿Mi libro podrá ayudarte en ese aprendizaje? Ojalá. Esa es la intención que tiene. Si creés que así puede ser, adelante. ¿No te gustan los libros de autoayuda? Toc Toc no es un libro de autoayuda; bueno, perdón, sí lo es: auto-ayuda. La ayuda que VOS te darás a vos mismo.


